Impuestos para inmigrantes en España

IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas)

Este es el impuesto que grava las rentas de todos los españoles nacionales y residentes en España. Recordemos que se adquiere la condición de residente en España cuando la persona permanezca más de 183 días en territorio español. Por ello, los inmigrantes que residen más de 183 días en España deberán presentar su declaración del IRPF, en la cual deberán incluir los rendimientos del trabajo (ingresos en nómina), los rendimientos del capital inmobiliario (arrendamientos de inmuebles), los rendimientos del capital mobiliario (inversiones de capital) y los rendimientos de las actividades económicas (negocios).

En cuanto a los gravámenes, el IRPF de los rendimientos del trabajo se retiene todos los meses en la nómina del trabajador en base a su banda salarial y a su situación personal; este tipo de gravamen va del 0% hasta un máximo del 45%.

Para los rendimientos del capital inmobiliario, el alquiler de inmuebles en propiedad destinados a viviendas tiene una deducción del 60%, lo que quiere decir que el contribuyente únicamente tendrá que declarar el 40% del valor catastral de la vivienda. El tipo impositivo máximo es del 43%.

Si el residente en España dispone de cualquier inversión de capital (depósitos bancarios, acciones, fondos de inversión) que ofrezcan intereses o plusvalías, estos rendimientos estarán gravados con entre el 19% y el 23%.

Finalmente, para las actividades empresariales el tipo de gravamen que se aplica de forma generalizada es del 15%.

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Impuesto sobre el Patrimonio

Es un impuesto excepcional que tiene la intención que gravar los patrimonios más cuantiosos del país. Por ello este impuesto aparece y desaparece según lo creen oportuno los diferentes Gobiernos (estuvo vigente en 2016 y 2017, aunque parece que no lo estará en 2018), y es conveniente estar al tanto de él por si se estuviese en la obligación de tributar.

Con carácter general, tanto residentes en España como no residentes con residencia en un estado de la UE o del EEE que tengan bienes y derechos en España por valor superior a 2.000.000 euros deberán presentar anualmente la declaración de este impuesto. La cuota a ingresar se establece por tramos una vez deducido el mínimo exento fijado por cada comunidad autónoma.

IRPN (Impuesto sobre la Renta de No Residentes)

Los no residentes que sean propietarios de una vivienda para uso particular en España deberán declarar con carácter general el 2% del valor catastral del inmueble, al cual se le aplicará el tipo impositivo del 19% para residentes de la UE, Islandia y Noruega, y el 24% para el resto de contribuyentes. Si la vivienda es una inversión y, por consiguiente, se obtienen rendimientos de capital inmobiliario por su arrendamiento, los mismos estarán sujetos íntegramente a los tipos de gravámenes anteriores (19% para residentes de la UE, Islandia y Noruega; 24% para el resto). Al igual que el IRPF, la presentación del IRNR se hace anualmente.

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