Cómo evitar el fraude y el engaño

1. Trabaje con profesionales

Trabajar solo con agencias o agentes inmobiliarios registrados en el Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria.

Aunque la profesión se desregularizó en España hace varios años y actualmente cualquier persona puede ejercer de agente inmobiliario sin estar colegiado, es conveniente trabajar con empresas y profesionales que cuenten con el visto bueno del Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria.

Entre otras cuestiones, porque la tramitación de quejas por malas praxis puede hacerse con mayor agilidad y confianza a través del Colegio Oficial que si se tratase de un agente o agencia no colegiados.

2. Conviértase en un miembro cooperativo

Informarse bien sobre las cooperativas de viviendas.

Cualquier persona que desee acceder a una vivienda promovida por una cooperativa puede entrar a formar parte de la misma como socio, aportando las cuotas que le exijan. La compra se hace siempre sobre plano y es la cooperativa quien se encarga de la construcción.

De este modo se eliminan los costes de los promotores y los socios obtienen su vivienda a un precio inferior. Sin embargo, esto no está exento de riesgos, ya que algunos proyectos han quedado paralizados con el tiempo por falta de financiación o por trabas de los ayuntamientos. Por ello, en caso de decidir entrar en una cooperativa de viviendas, es aconsejable informarse muy bien del proyecto antes de firmar el contrato.

3. Verifique la ausencia de deudas o gravámenes

Comprobar que la vivienda esté libre de cargas.

Cuando se trate de una vivienda de segunda mano, es aconsejable que se verifique que no tiene ninguna deuda pendiente de pago ni embargo. Para ello solo sería necesario solicitar una nota simple de la finca en el Registro de la Propiedad. Este trámite puede hacerlo cualquier persona en España, por lo que será fácil solicitarlo a una agencia o agente inmobiliarios o una gestoría.

4. Verifique quién es dueño de la propiedad

Comprobar que el propietario de la vivienda sea realmente el vendedor.

En paralelo a lo anterior, en la nota simple de la propiedad también se puede verificar quién es la persona o personas realmente propietarias del inmueble. De este modo, es posible evitar un fraude de alguien que intente vender una propiedad que no le pertenece.

5. Obtenga más información sobre la propiedad

Comprobar que la propiedad no esté sujeta a ningún plan urbanístico aprobado por el ayuntamiento.

Otra circunstancia que debe evitarse es comprar una vivienda cuyo terreno quede integrado en un plan urbanístico ya aprobado por el ayuntamiento, viéndose afectada su habitabilidad o extensión. Para ello es aconsejable acudir a la Oficina de Información Urbanística de la localidad para solicitar más información sobre la propiedad.

6. Consulte el Servicio de Costa Local

Comprobar que la propiedad no esté sujeta a las servidumbres o forme parte del dominio público marítimo terrestre (DPMT).

Si una propiedad está sujeta a una servidumbre de protección, existirán unas limitaciones legales que el nuevo propietario tendrá que cumplir; entre otras, no podrá realizar nuevas construcciones sobre su terreno ni ampliar el volumen, altura y superficie de la vivienda existente. Por su parte, si un inmueble ha pasado a formar parte del DPMT, esto significa que el propietario dejó de serlo a favor del Estado, por lo que, de transmitir la propiedad, seguirá siendo el Estado el propietario de dicho inmueble. Todo esto se puede evitar consultando al Servicio Periférico de Costas de la localidad, quien podrá confirmar el trazado el DPMT y las servidumbres correspondientes.

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